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2018 – Se viene un año de misterios

En Tenis Zone te ofrecemos un análisis de la próxima temporada. ¿Qué nos deparará el circuito en este 2018?

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Durante los últimos años, pocas veces el mundo del tenis ha estado ante un escenario con tanta intriga e incertidumbre en el comienzo de una temporada. Es que no hay apenas una sola certeza en el arranque del 2018 que le permita aventurarse al más temerario de los adivinos a vaticinar qué puede pasar a lo largo del año: quiénes van a dominar, quiénes van a sorprender, quiénes van a decepcionar. Para responder las cuestiones planteadas recientemente, se torna sumamente complicado elaborar argumentos sólidos para poner unos nombres por encima de otros.

 

¿En base a qué podemos decir que Federer y Nadal van a seguir en la cima a pesar del regreso de Djokovic y de Murray? ¿Y en base a qué podemos afirmar lo contrario?

 

En años anteriores podían pronosticarse con mucha más facilidad este tipo de respuestas usando la lógica. Obviamente, hasta la suposición más razonable podía no cumplirse, pero en el momento de enunciarlas era sencillo imaginar panoramas en base a la inercia que traían los jugadores. Hoy esa inercia se transformó en una curva mentirosa debido a que es imposible compararla con el rendimiento de tenistas que no pudieron competir y que no sabemos cómo lidiarán con quienes han emergido para reemplazarlos.

 

La enorme cantidad de lesionados le restó calidad y competitividad a la segunda mitad del 2017. Pero no hay mal que por bien no venga, y esta misma situación hace que el arranque del 2018 sea tan misterioso y tan impredecible al punto de convertirlo en extremadamente atrapante, como ninguna otra temporada en los últimos tiempos.

 

Según lo ocurrido durante el último año, podemos colocar a los jugadores en seis grupos:

 

1-    Los que escalaron a la cima y querrán mantener su posición de privilegio en el 2018.
2-    Los que escalaron casi hasta la cima y además de luchar por confirmar y mantener su posición, también intentarán dar un paso más porque tienen los recursos para ello.
3-    Los que dieron un salto pero es incierto si podrán dar más o no.
4-    Los que se estancaron pero siempre se espera más de ellos.
5-    Los que tienen la esperanza de dar un golpe sobre la mesa.
6-    Los que perdieron terreno al haber estado ausentes y buscarán recuperar el terreno perdido

 

Lo más entretenido es que los intereses del sexto grupo se contraponen directamente con los objetivos de los demás conjuntos.

 

En el primer grupo encontramos sin lugar a dudas a Rafael Nadal y a Roger Federer, los N° 1 y 2 del mundo. Los jugadores más laureados de todos desafiaron al paso del tiempo y a la cruel naturaleza que nos obliga a envejecer. Ambos tuvieron una oposición muy débil durante el 2017 pero no lograron terminar bien el año: el español con una lesión en su maltrecha rodilla derecha que le impide competir y el suizo sin la frescura y la velocidad, tanto de piernas como de pelota, que mostró en el inicio de la temporada. Ambos fueron en curva descendente y es incierto si podrán mantener semejante nivel un año más. ¿Se puede afirmar que continuarán en la cima? No. ¿Se puede afirmar que caerán? Tampoco.

 

El segundo y el tercer grupo son muy similares. Se hace complicado distinguir quién pertenece a uno o a otro, pero sí podemos definir que aquí se encuentran Alexander Zverev, Grigor Dimitrov, David Goffin y Jack Sock. Zverev fue quien más progresó en el 2017, pasando del puesto 21 al 3, aunque haya finalizado en el N°4. Con tan solo 20 años, su margen de mejora es altísimo. Pero, ¿hay garantías que pueda imponerse sobre todos este año? ¿Hay garantías de que no podrá hacerlo?

 

Lo mismo se aplica para Grigor Dimitrov. El búlgaro explotó en la última temporada, la mejor de su carrera, y cumplió gran parte de las expectativas que había puestas en él desde que era muy joven. Su techo es desconocido y está en la misma situación que Zverev. Otro tenista, de su misma generación, que dio el gran salto de calidad en su carrera fue David Goffin, que se asentó en el top ten y se encuentra en su pico de rendimiento. De igual manera, Jack Sock también atraviesa su mejor momento tras su ascenso meteórico en el ranking por ganar Paris-Bercy, lo que le permitió entrar al Torneo de Maestros, donde confirmó que no se trató de una casualidad su escalada tan grande.

 

En el cuarto grupo hay tres jugadores, de los cuáles uno podría considerarse una excepción. Dominic Thiem y Nick Kyrgios no han hecho grandes progresos en el 2017 pero ambos tienen el potencial para salir del estancamiento. En el caso del austríaco, su performance en polvo de ladrillo fue excelente, superior al de 2016 y solamente fue eclipsado por Nadal. Pero así como en canchas lentas su desempeño fue extremadamente bueno, en pistas rápidas su desempeño fue extremadamente malo, si se consideran las cualidades que posee este jugador. Su privilegiada posición en el ranking se la debe a su labor superlativa en la gira de polvo de ladrillo. En la segunda parte de la temporada se estancó.

 

Quien también se estancó fue Nick Kyrgios. Pero a diferencia de Thiem, el estancamiento del australiano se produjo a lo largo de todo el año, no de una parte. Mostró de lo que es capaz en Indian Wells, en Miami y en la Laver Cup, un torneo de exhibición que Kyrgios jugó con mucha seriedad al igual que los demás participantes. Tuvo grandes actuaciones ante Federer, Nadal y Djokovic, pero solo muestra ese nivel cuando tiene la motivación de enfrentar a esos tres. Si la encontrara en cada partido que juega, sería otra la historia. Si la encuentra en este 2018, podría resultar en una verdadera revolución. Y si la encuentra o no, es una incógnita mucho más grande que su talento.

 

El tercer jugador en este grupo es Juan Martín del Potro. A diferencia de los otros dos, no se estancó, sino que fue de menor a mayor en el año, pero en la primera parte tuvo un rendimiento muy por debajo de lo que puede entregar. Esto sí dio la sensación de estancamiento si se lo compara con el final del 2016. Finalmente pudo salvar la temporada en los últimos meses luego de conseguir un entrenador, tras estar mucho tiempo en soledad. Si su inercia positiva se mantiene, sin duda tiene las armas para instalarse en el top cinco y luchar por todo. Pero si repite lo que le sucedió en la primera parte del año, no lo logrará.

 

Al quinto grupo lo compone la NextGen, salvo Alexander Zverev, quien ya es toda una realidad. Denis Shapovalov, Andrey Rublev, Karen Kachanov, Hyeong Chung y Borna Coric, entre otros, pueden dar tranquilamente el golpe sobre la mesa que los coloque dentro del top 20 en este 2018, para luego luchar por seguir ascendiendo con muchísimos años por delante. Pero depende de cada uno y, si bien la posibilidad existe, es incomprobable que vaya a suceder en este 2018.

 

Finalmente tenemos al sexto grupo, el de los jugadores top que abandonaron su lugar obligadamente al estar imposibilitados de competir debido a sus lesiones. Este grupo es encabezado por Novak Djokovic y por Andy Murray; y no hace falta aclarar que ambos poseen las herramientas para superar a los integrantes de los demás grupos en este 2018, incluidos Federer y Nadal. Pero al ser incierto que se encuentren bien cuando regresen, en plenitud física y con todas sus condiciones, la puerta queda abierta tanto para el primer grupo de jugadores como para todos los demás.

 

También es incierto si Stan Wawrinka, Milos Raonic o Kei Nishikori, lograrán recuperar el terreno perdido ante Zverev, Dimitrov, Goffin y compañía. ¿En base a qué se puede afirmar que volverán a la posición que ostentaban? ¿Y en base a qué se puede afirmar lo contrario?

 

Prácticamente, hay chances de todo y hay chances de nada, en igual proporción. No es común el nivel de misterio que nos ofrece el 2018 como producto tenístico, que, más que un producto tenístico, parece un producto televisivo o cinematográfico con final abierto. Un producto irresistible a la hora de comprarlo.

Autor:

Periodista deportivo | Productor General de Tenis Zone Radio

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