El temporal que azotó Buenos Aires no permitió que se completaran ninguno de los partidos que estaban programados para el día de hoy y todo se pasó para mañana temprano.

La jornada comenzó con una llovizna que ya venía para alertar de que la historia podía llegar a terminar mal. El primer partido de la mañana entre Horacio Zeballos y Facundo Bagnis comenzó y se llegó a completar el primer set y parte del segundo antes de que la tormenta suspendiera todo.

A las 12 del mediodía, como estaba pactado, salieron los jugadores para darle comienzo a la cuarta jornada de competencia del Challenger de Buenos Aires. Zeballos y Bagnis salieron a la cancha bajo una pequeña lluvia que acompañaba.

El primer set se pudo jugar si mayores inconvenientes, sobre una cancha que con el agua se había endurecido bastante. Bagnis consiguió dos quiebre que le dieron la victoria en ese primer capitulo por 6-2 sobre Zeballos

Cuando el segundo set estaba comenzando la lluvia se intensificó y el partido se suspendió momentáneamente. Solo bastaron esperar unos minutos para que se pudiera volver a jugar. Zeballos, que necesitaba revertir el mal comienzo, le quebró el saque su rival y consiguió rápidamente la ventaja.

Cuando el jugador marplatense se encontraba defendiendo su saque, los truenos que ya se habían intensificado, trajeron una importante lluvia que mandó a los jugadores de nuevo al vestuario.

Luego de casi media una hora de espera, más el correspondiente secado de la cancha, los jugadores salieron nuevamente para intentar reanudar el juego. Luego de volver a entrar el calor Zeballos volvió al saque y pudo defenderlo correctamente.

A medida que el set avanzaba la lluvia se iba intensificando nuevamente. Cuando Bagnis se encontraba sacando 3-1 abajo ya el agua que caía ponía incomodo a los jugadores y comenzaba a destruir la cancha.

Zeballos aprovechó las molestias de su rival para quebrarle el saque y poner el segundo set 4-1 en su favor. Una vez concretado el quiebre la jueza, pese a las molestias de Bagnis, decidió suspender el partido.

A partir de ese momento y pese a los muchos intentos por parte de la organización para intentar estirar la jornada la lluvia se puso muy intensa al punto en que el club se encontraba casi totalmente inundado. La jornada se dio por suspendida y los cuatro singles que no se pudieron jugar quedaron reprogramados para mañana a las 10 de la mañana.