Esas fueron las palabras de Naomi Broady luego de vencer a Ana Ivanovic, segunda preclasificada del torneo, en el WTA de Auckland.

La británica, número 122 del ranking mundial, consiguió sin lugar a dudas la mejor victoria de su carrera. Fue 7-5 6-4 frente a la tenista serbia, que partía como una de las favoritas a quedarse con el torneo.

“Se me hizo difícil leerle el saque. No recuerdo la última vez que me hicieron tantos aces. Hubo jugadas donde me encontró totalmente fuera de guardia, sin saber para donde iba a apuntar“, manifestó Ivanovic en conferencia de prensa tras la derrota.

Por su parte, Broady bromeó con su gran triunfo: “A la mayoría de mis amigos les tendría que explicar qué tuvo de importante haber ganado este partido. Algunos ni siquiera siguen el tenis“. Y luego agregó: “Seguramente van a estar más entusiasmados porque jugué contra la novia de Schweinsteiger”, en referencia al reconocido futbolista alemán.

“Ha sido una semana muy loca para mí. Simplemente estoy tratando de mantener el envión“, confesó la jugadora de 25 años que se instaló por segunda vez en su carrera en los cuartos de final de un torneo WTA, tras lo hecho en Quebec 2015. Ahora, en Auckland, chocará con Jelana Ostapenko.