El exnúmero uno del mundo volvió a hacer hincapié en su relación con el tenis a lo largo de su carrera, en una entrevista otorgada al diario El País, donde además habla con profundidad acerca de su autbiografía ‘Open’.

Pasaron ocho años desde que Agassi publicó su libro autobiográfico: una extensa y soberbia cantidad de capítulos donde, con ayuda de J. R. Moehringer, construye y enaltece aún más su imagen tanto dentro del tenis, como fuera.

En este caso, en una larga entrevista concedida al diario El País, el estadounidense volvió a hablar acerca del lazo que tenía con su padre, por aquel entonces entrenador de él. Un hombre con el que recuerda anécdotas que marcaron su vida, como aquella en la que, aún siendo un niño, le suministró una droga llamada ‘Speed’, la cual lo fortalecía físicamente. Aún así, el pelado de Las Vegas, sostuvo que su relación “es buena”. O mejor dicho “todo lo buena que puede ser”.

Parte del libro, parte del viaje, trata sobre el perdón. Perdonarte a ti mismo, perdonar a tus padres, lo que fueron, lo que no fueron. Lo hizo lo mejor que pudo. Comprendí eso quizás muy tarde, pero él es tan bueno como puede. No todo el mundo es como quieres que sea. Hay que aceptarlos como son”.

A pesar de que el libro contiene grandes confesiones, Agassi subrayó que la confesión más grande está en la primera página: “Lo más difícil está en la primera página: decir que odiaba el tenis. Odié el tenis durante los primeros 27 años. No había reparado en ello. Cuando te sientas para tratar de ponerle sentido a tu vida te das cuenta de lo desconectado que estabas con lo que hiciste. Era como los soldados yendo a la guerra: es dañino y un desperdicio, pero no lo ves hasta un tiempo después”.

Uno de los capítulos que más repercusión trajo entre sus excolegas fue en el que confiesa que tomó sustancias prohibidas. Tal honestidad, no fue bien recibida por algunos tenistas del circuito, en especial por dos grandes referentes como Roger Federer y Rafael Nadal, quienes criticaron la sinceridad del estadounidense.

“Creo que es más respetuoso responder si has leído el libro y has reflexionado sobre ello. Y, sinceramente, tampoco he visto a muchos tenistas que lean demasiado (ríe). Me decepcionó un poco la reacción de Rafa Nadal -el español dijo que con algunas revelaciones del libro Agassi “hacía daño al deporte”-. Entendí que, al igual que Federer, estaba protegiendo el tenis. Probablemente aman este deporte, pero no fue algo muy fundamentado por su parte. En cualquier caso, no tuve miedo al sacar el libro. La verdad siempre espanta el miedo”, afirma al respecto el excampeón de Wimbledon, Roland Garros y Us Open.

Por otra parte, el extenista afirmó que haber escrito todo aquello le sirvió para entender su vida: “No se trataba de escribir un libro, se trataba de entender mi vida, era importante para mí, y eso quizás me llevó a escribir un libro. Y en el proceso de descubrirme a mí mismo me di cuenta de los paralelismos con las experiencias vitales de otras personas. Mi intención no era que la gente me conociera mejor sino que se conocieran mejor ellos mismos”.

“A veces, a través de los caminos y tribulaciones de otro puedes verte a ti mismo. Todos estamos embarcados en un viaje y no siempre es fácil. Algunos casos son más dolorosos que otros, pero la vida es una lección dolorosa de aprender. En el tenis estás constantemente lidiando con el futuro, tienes que dejar a un lado el pasado. Para mí, el reto era aprender a vivir en el presente”, prosiguió.

Además, Agassi hizo una reflexión acerca de la efímero que es la excitación por la fama y todas sus lujurias. “Cualquier cosa nueva es excitante, interesante. Estás aprendiendo, y los principios son siempre fascinantes. Pero eso dura poco y es muy insustancial. Cuando eres famoso todo el mundo te conoce, sí, pero eso no cambia nada, ni cómo vives ni quién eres realmente. En caso de ser algo, la fama es una distracción. Algo que te despista de la vida que realmente quieres llevar”.

Si bien la entrevista giró en torno a su autobiografía, el estadounidense opinó acerca del flamante Presidente de su nación, Donald Trump, con quien confesó haber compartido momentos en varios lugares y que su trato siempre fue de mucho respeto: “He coincidido con él en un par de ocasiones y siempre ha sido un caballero conmigo. Un tipo interesante. Me gusta la posición de Trump en materia de educación, su idea sobre lo importante que es la competitividad, puesto que ser competitivos nos hace más responsables. También desde el Partido Demócrata, a su manera, han fomentado el desarrollo de escuelas charter -centros con menos regulaciones oficiales sin dejar de estar homologados por las autoridades competentes- en EE. UU., y eso también supone fomentar la competitividad. Pero los niños son mucho más importantes que todo esto”.