DIEGO SCHWARTZMAN JUGÓ EL MEJOR PARTIDO DE SU CARRERA Y DIO LA GRAN SORPRESA EN EL MASTERS 1000 DE MONTREAL, TRAS LEVANTAR CUATRO MATCH POINTS Y VENCER AL AUSTRÍACO DOMINIC THIEM POR 6-4 6-7 Y 7-5 EN CASI TRES HORAS PARTIDO.

En una batalla memorable, el argentino Diego Schwartzman logró derrotar a Dominic Thiem, levantando cuatro match points y un 2-5 en el tercer set. De esta forma, el Peque consiguió su primer éxito ante un Top Ten y avanzó a la tercera ronda del Masters 1000 canadiense, donde chocará con el estadounidense Jared Donaldson.

Diego Schwartzman y Dominic Thiem protagonizaron uno de los mejores partidos en lo que va de la temporada. El encuentro tuvo todos los condimentos: intensidad, tensión, dramatismo, paridad y un gran nivel de tenis. El argentino mostró carácter y frialdad a la hora de definir el partido, lo contrario a su rival, que tuvo cuatro puntos de partido y no los pudo concretar.

En el primer set, Schwartzman fue el claro dominador del partido. El austríaco, tercer preclasificado del torneo, estuvo errático e impreciso por momentos, lo que le permitió al argentino tomar ventaja y llevarse la primera maga por 6-4, lo que ya era una sorpresa para muchos. Se encendían las alarmas para Thiem.

Ya en el segundo set, la paridad fue aún mayor. Con aciertos y errores por parte de ambos jugadores, el partido comenzó convertirse en una dura batalla. Dominic Thiem afinaba su puntería y lanzaba golpes extraordinarios, pero Schwartzman, a base de velocidad en sus piernas y una gran defensa, presentaba sus armas para ganar el partido. En un tiebreak de extrema paridad, fue el europeo quien mostró su jerarquía y prevaleció, llevando el partido a un decisivo tercer set.

En el último parcial, parecía que Schwartzman se había quedado sin combustible, sin energía para poder mantener el gran nivel que venía demostrando a lo largo de todo el partido. Dominic Thiem comandaba el duelo con amplia comodidad, por 5 juegos contra 2. Pero, en ese momento, el argentino demostró garra y corazón. Schwartzman dejó todo y revirtió el partido ante el número 8 del mundo en la cancha central del Masters 1000 de Canadá. Recibió la ovación de todo el estadio. Sorprendió a propios y extraños, jugando un nivel de tenis espectacular, como a lo largo de toda la temporada 2017, tanto en polvo de ladrillo como en cemento. Se sacó la espina y venció por primera vez en su vida a un jugador ubicado entre los 10 mejores del ranking, algo que se le venía negando hace tiempo. Ahora, tocará descansar y planear junto a su equipo el próximo partido ante Jared Donaldson, que viene de superar nada menos que a los franceses Lucas Pouille y Benoit Paire.

Imagen destacada: ESPN