El oriundo de Chascomús sumó un nuevo triunfo clave en su historia copera.

Hasta el 16 de septiembre del 2012 Carlos Berlocq había tenido una muy buena carrera. Con su juego de inteligencia y garra, había conseguido ya una gran cantidad de títulos en singles y dobles en el circuito Challenger, pero ese día su vida cambiaría para siempre.

El panorama era oscuro para Argentina, 2-1 abajo ante República Checa, y Tomas Berdych, top ten desde hacía muchos años, esperaba rival en el cuarto punto. Cuando parecía que nada podía ser peor, la muñeca de Del Potro le imposibilitaba competir al tandilense, que le cedía su lugar a Charly, un desconocido para aquellos que no seguían el tenis con frecuencia. Ese día fue derrota para Berlocq, pero su entrega enamoró a todo el público argentino, que coreó su nombre a pesar de la derrota en tres sets.

De aquella vez en adelante, consiguió una importantísima cantidad de victorias ante jugadores con un ranking mucho más alto. En 2013: victoria como local en un partido impresionante ante Kohlschreiber, que debió abandonar en el quinto set por las molestias que le provocaron las más de 4 horas de juego. La serie siguiente fue en los cuartos ante Francia, otra vez en Argentina. Esta vez la responsabilidad era aún mayor, Charly se enfrentaba a Gilles Simon (ex Nº6 del mundo) en el quinto punto. Partido vibrante y victoria trabajada, pero con una calidad impresionante, fue 6-4 en el cuarto set.

El 2014 no arrancó de manera soñada. Victoria importante ante Seppi el viernes, pero derrota el domingo ante un Fognini intratable, en el mejor momento de su carrera, y Argentina estaba en peligro de perder su lugar en el Grupo Mundial, que conservaba desde el 2002. Llegó el repechaje ante Israel: la derrota ante Dudi Sela el viernes golpeó duro a Charly y al equipo, pero Berlocq tuvo la suerte que merecen los grandes. Leo Mayer se puso el equipo al hombro y empató la serie, para que Charly derrote en el quinto punto al desconocido Bar Botzer.

En 2015, no conforme con su aporte en Singles en años anteriores, Charly colaboró en dobles con Leo Mayer para vencer a Troicki-Zimonjic (ex Nº1 y ganador de 52 títulos en la especialidad, uno de los mejores de la historia). Fue paliza en tres sets, los borraron de la cancha. Ese año la dupla Argentina también ganó en semis ante Darcis y Bemelmans como visitante en Bélgica, poniendo al país 2-1 arriba, en una serie que terminaría en derrota.

En 2016 le tocó perder en dobles en Polonia, en el único punto que jugó. Parecía que las andanzas de Berlocq en la Davis habían terminado, pero Charly siempre tiene más nafta en el tanque. Sobran los comentarios acerca de lo que vivimos este fin de semana. Casi 12 horas de juego en total, medio día, catorce sets jugados, victoria manteniendo el invicto con Leo Mayer a Fognini-Bolelli, y la frutilla del postre, victoria en cinco sets ante Lorenzi, que actualmente se encuentra casi cincuenta puestos más arriba en el Ranking. Charly Berlocq, jugador copero si los hay.