Las fuertes lluvias que azotaron a la provincia de Buenos Aires obligaron a que la jornada de hoy tenga que suspenderse a tan solo una hora de iniciarse. 

El agua fue la principal protagonista en la segunda jornada del Challenger argentino. La lluvia solo permitió una sola hora de tenis en el Jeep Park. A las 11 de la mañana, horario en el que comenzaba la acción en la Copa Ciudad de Tigre, el cielo totalmente nublado anunciaba un final esperado.

La cancha centra, donde Facundo Arguello se quedaba con el servicio del brasileño Marcelo Zormann en el primer juego del partido, y la cancha 2, con Guilherme Clezar recién jugando los primer puntos frente al italiano Gianluigi Quinzi, tenían que parar porque comenzaban a caer la primera gotas del día.

Luego de varias idas y vueltas, la lluvia cesó, las canchas se secaron y la acción continuó. Pese al alto porcentaje de humedad que se hacía presente, las nubes se mantuvieron calmas durante casi una hora.

Llegó el mediodía y con él las precipitaciones. Otra vez todos los jugadores debieron volver al vestuario porque la lluvia no permitía continuar con los partidos. Esta vez no hubo retorno posible.

Pese a la gran cantidad de intentos por parte de la organización cada vez que la lluvia cebada de volcarse con toallas a las canchas para secarlas, el temporal tan solo se tomaba pequeños recreos antes de volver a hacerse presente.

Tras varias postergaciones, a las 16:30 la lluvia tomaba su mayor intensidad y la organización decidió suspender la jornada completamente.

Mañana desde las 10 y media de la mañana se jugarán todos los partidos adeudados y se habilitará una tercera cancha, con el objetivo de evitar más demoras en los días de competencia.

Foto Destacada: Copa Ciudad de Tigre