Previo al duelo del serbio, Sam Querrey vencía a Andy Murray por 3-6, 6-4, 6-7 (4), 6-1 y 6-1, en dos horas y 42 minutos. Esta situación le permitía a Novak Djokovic seguir soñando con alcanzar la máxima posición en el ranking. Sin embargo para lograr dicho objetivo, debía derrotar a Tomas Berdych, finalista en 2010 ante Rafael Nadal.

A lo largo de todo el partido, fue posible apreciar muecas de dolor por parte del serbio, lo que le impidió imponerse en el encuentro, cayendo en el primer set en el tie-break. Lo poco que duró el segundo set fue lo que necesitó Novak para tomar la decisión de retirarse del cotejo. El dolor en su codo derecho pudo más y fue el determinante del match que finalizó 7-6 y 2-0 en favor de Berdych.

Una vez finalizado el partido, el número cuatro del mundo confesó: “No es el hombro, es el codo, que me lleva molestando desde hace un año y medio”. Al mismo tiempo, añadió: “Voy a ver cómo se puede resolver el problema a largo plazo. Obviamente la solución a corto plazo es descansar. Veremos”. 

Por consiguiente reconoció que mientras más juega, peor se siente de la lesión. “Creo que un parate es algo en lo que debería pensar ahora”. Testimonios que generan una incógnita en cuanto al regreso del serbio a las canchas.

Por otro lado, Tomas Berdych logró avanzar por tercera vez a las semifinales de Wimbledon (2010 y 2016). En dicha instancia deberá enfrentar al suizo, Roger Federer, que derrotó en tres sets a Milos Raonic (6-4, 6-2 y 7-6).

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