Una hora y veintiséis minutos le llevó a Djokovic convertirse en el máximo ganador de Masters 1000 de la historia. Superó a Kei Nishikori por 6-3 y 6-3 y se quedó con su 28° título en la especialidad.

El comienzo del partido, como viene sucediendo, el número uno del mundo tuvo problemas con su servicio, y Nishikori pudo aprovechar la chance de quiebre para aventajarse 1-0. Sin embargo, rápidamente el serbio recupero el quiebre e igualó las cosas en 1. A pesar de no haber comenzado el partido muy cómodo, con el correr de los juegos se fue sintiendo mejor con sus golpes e incluso con su servicio, que tal vez muchos dolores de cabeza le ha causado últimamente.

El número uno del mundo siguió presionando hasta que finamente tuvo una nueva chance de quiebre, y se puso al frente en el marcador 4-2 con su servicio. El japonés pudo recuperar a continuación el break, pero Djokovic una vez más se quedó con el saque del nipón y sacó para quedarse con el primer set. Esta vez el serbio no falló.

En el segundo set, la intensidad del partido. El serbio nuevamente se quedó con el saque del nipón al inicio del parcial y no volvió a cederlo. Poco pudo hacer Nishikori ante un Djokovic que parece encontrarse al límite, y sin embargo cuando más lo necesita aparece y supera ampliamente a sus rivales.

Un nuevo título para el número uno del mundo, quien ahora es el máximo ganador de Masters 1000 de la historia con 28 por encima de Rafa Nadal que tiene 27.

Poco para analizar en una semana y media donde se lo vio al límite en varios encuentros, pero el final sigue siendo el mismo: Novak Djokovic levantando el trofeo de turno, en este caso del del Masters 1000 de Miami.