El diario español Marca reveló la existencia de una red de apostadores en España, encargados de sobornar y hasta amenazar a los jugadores durante un partido o un torneo.

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Las apuestas, el lado oscuro del tenis.

Con el paso del tiempo se observan de manera más recurrente, y no sólo en un país. Hoy, el diario Marca de España, uno de los más leídos, presentó en su tapaMAFIA EN EL TENIS“, aludiendo a una investigación acerca de las apuestas en el país, con hechos concretos revelados en el informe.

“Oye! ¡Te doy 5.000 euros si pierdes este juego con tu servicio!”, gritó un espectador, que lucía en la tribuna del estadio y con un teléfono en mano, a una tenista que estaba disputando un certamen en Madrid. Un hecho que se está viendo comúnmente en los torneos Futures y Challenger.

La Federación Internacional de Tenis (ITF) obliga a los jueces que dirigen los partidos de sus torneos a transmitir en directo los resultados de los mismos, sirviéndose de una PDA, a la web de Livescore. Sin embargo, un grupo de estos apostadores descubrió una falla en el sistema del marcador, ya que entre que el juez de silla canta el punto y el resultado aparece en el Livescore transcurren alrededor de 20 o 30 segundos, tiempo que alcanza y sobra para apostar antes de la resolución online.

Según menciona el diario español, la mayoría de las personas metidas en este terreno son jóvenes de entre 20 y 30 años de edad, provenientes en su mayoría de las ciudades de Zaragoza y Murcia. Además de ‘aprovecharse de las fallas del sistema‘, acuden a los jugadores para ofrecerles una suma de dinero con el objetivo de beneficiar sus pronósticos sea por perder el partido en tanta cantidad de sets o acertar un resultado concreto.

A pesar de que el informe se refirió exclusivamente a España, ya hay varios jugadores suspendidos por estar involucrados en apuestas: los italianos Potito Starace y Daniele Bracciali no podrán volver a jugar al tenis por arreglo de partidos en 2007, mientras que Arkadiusz Kocyla y Piotr Gadomski, de nacimiento polaco, recibieron ofertas que no fueron avisadas a la ITF.