El suizo, tal como había adelantado después de la final en el Masters 1000 de Miami, disputará un solo torneo sobre polvo de ladrillo y será Roland Garros.

Por primera vez en su carrera Roger Federer no estará presente en ninguno de los tres torneos de Masters 1000 que componen la gira sobre polvo de ladrillo.

La superficie naranja no es prioridad para el nacido en Basilea, que reaparecerá recién en las canchas para el último torneo sobre este piso en Roland Garros, el segundo Grand Slam del año, a fines de mayo. Eso quiere decir que Federer renunciará a participar tanto de Montecarlo –ya lo anunció hace unas semanas– como de Roma y Madrid.

De esta manera, el mejor jugador de la temporada no sufrirá el agotamiento físico que ésto le genera y pondrá todas sus fichas para la gira sobre césped, que culminará en Wimbledon.