El suizo derrotó en sets corridos a Mischa Zverev y está en la segunda semana de Wimbledon. Federer no sufrió ante el alemán pero tampoco fue una victoria sencilla.

El duelo entre Roger Federer y Mischa Zverev fue un choque de estilos que se fortalecen en el pasto. Para el suizo la prueba era dura: derrotar a un especialista en la superficie que iba a proponer un juego cortante, incómodo y molesto, basado en una estrategia de saque y red. Para el alemán era un gran desafío: usar sus armas y los recursos que posee en el verde césped para hacerle partido al dueño de Wimbledon.

El mayor de los hermanos Zverev hizo todo lo que estuvo a su alcance, pero no logró darle mayores problemas a Su Majestad. La paridad en el marcador de los tres sets (7-6, 6-4 y 6-4) se debió a lo difícil que era para Roger romperle el servicio a alguien que subía a volear constantemente y no daba ritmo. Eso fue lo máximo que podía batallar el alemán, que logró quebrarle una vez sola el saque a Federer, para llevarlo al tiebreak en el primer set, y nada más.

Al suizo le costó plasmar su superioridad en el score y obtener un triunfo más holgado. Pero hizo lo suficiente para cumplir y pasar de ronda sin complicarse tampoco. Cometió tan solo 7 errores no forzados en todo el partido, quebró una vez por set y listo. Roger está en octavos de final y enfrentará a Grigor Dimitrov. Ahora es cuando el camino en Wimbledon se hace angosto y empieza la recta final: la segunda semana. Federer ya está anotado.

Foto: @Wimbledon