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¡Feliz Cumpleaños Maestro!

El 8 de agosto de 1981 nacía en Basilea, Suiza, uno de los máximos referentes del tenis. Su nombre: Roger Federer. Su apodo: maestro del tenis, hombre récord, leyenda viviente, etc…. Lo que nadie imaginaba 35 años atrás es que era el nacimiento de uno de los mejores tenistas de todos los tiempos. Dicen que […]

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El 8 de agosto de 1981 nacía en Basilea, Suiza, uno de los máximos referentes del tenis.
Su nombre: Roger Federer.
Su apodo: maestro del tenis, hombre récord, leyenda viviente, etc….
Lo que nadie imaginaba 35 años atrás es que era el nacimiento de uno de los mejores tenistas de todos los tiempos.

Dicen que cada ser llega a este mundo predestinado a una misión. Eso que vinimos a cumplir o debemos lograr para poder evolucionar. Eso a lo muchos solemos llamar destino. Y no me cabe duda que Federer vino a hacer muy bien su papel; enamorarnos del tenis.

Quien no ha visto un partido de él tal vez no conozca una de las disciplinas más apasionantes.
Quien sí ha disfrutado de sus partidos conoce de esa pasión. Porque es eso lo que transmite. Que el tenis pueda ser disfrutado como la mejor obra maestra ante nuestros ojos.
Federer con su raqueta te ofrece lo mejor de su talento, y si está en el modo “varita”, sin duda verás su mejor truco.

Con su juego, a lo largo estos 17 años como tenista profesional, ha conseguido innumerables records. Pero esa muñeca es de las pocas en el circuito que logra ganarle al tiempo. Porque el suizo siempre se reinventa, ya sea con viejos rivales o de la nueva generación. Eso, indudablemente, ha sido la clave para que siga vigente.

Si de números se habla no alcanzarían los caracteres ante semejante historial. De aquel niño de Basilea dando sus primeros pasos a este ícono, se fue escribiendo gran parte de la historia del tenis.

Dueño de 88 títulos, 17 Grand Slam, 6 Torneos de Maestros, 307 victorias en GS (más triunfos en estos torneos), 84 triunfos en Wimbledon (igualando a Jimmy Connors), dos medallas olímpicas y una Copa Davis. Y aun así podemos seguir citando más logros del “expreso suizo”.

Pero en esto años de intensa actividad, el mejor título tal vez lo tenga fuera de las canchas. Ser el padre de dos parejas de gemelos, seguramente, es lo que lo hace más humano. Porque sí. Para algunos Roger Federer es un simple mortal, pero para quien escribe fue, es y será más que eso. Verlo genera miles de sensaciones. ¿Quién no pasó de la alegría de un partido a las lágrimas en la ronda siguiente?

Eso sólo lo generan los grandes. Esos que dejan una huella imborrable en tu vida. Pocos son locales en cualquier rincón del mundo donde le ha tocado jugar. Creo que el amor por Federer es UNIVERSAL, porque transciende fronteras, razas e incluso religiones. No importa el idioma, en el tenis. Una jugada puede incluso enamorarte, aunque para muchos suene raro.

Gracias por haberme enamorado del tenis hace 13 cuando te encontré en un Grand Slam. Dichosos somos los contemporáneos de poder seguir disfrutando tú juego. Sabemos que un día no te veremos más regalando talento en las canchas, pero todavía te consideramos sin fecha de vencimiento. Falta, y esperemos mucho, para ese día triste para los amantes de este deporte.

Hoy, es tu cumpleaños número 35 Maestro, ¡Salud! Y nunca dejes de enseñar y demostrar tu disciplina, porque tus alumnos te lo agradeceremos.
Tenerte de IDOLO es uno de los regalos más lindos de esta vida.

Foto: ATP