Según fuentes, Roger Federer ya no está ligado a Gillette, la marca de las maquinas de afeitar, por lo que no debe lucir su rostro afeitado en todos los torneos.

Ver a Federer con un cambio de look ya resulta raro, y más si el suizo, que siempre mostró un rostro lampiño, sale a jugar el primer partido del Torneo de Maestros frente a Kei Nishikori con una barba reluciente y de varios días. Luego, durante todo el certamen se lo vio de la misma manera.

Si me pica mucho me la quitaré. Si mis chicas no la aguantan me la quitaré. Si me miro en el espejo y no me gusta, me la quitaré. Quizá piense en Santa Claus y me la quede, aún no lo sé. No recuerdo la última vez que me afeité, pero han pasado unos días, quizá una semana“, había manifestado Federer en conferencia de prensa tras aquel debut en el Masters de Londres.

Al consultarle sobre si a su esposa Mirka Vavrinec le gustaba su nueva imagen, el nacido en Basilea respondió en tono de broma a la pregunta de un periodista: “A Mirka le parece bien, creo que está de acuerdo. A veces tomo decisiones por mí mismo. No sé si tu esposa te deja, pero a mí sí”.

Al parecer Roger Federer rompió contratos con la empresa de maquinas de afeitar “Gillette“. Habrá que esperar hasta el próximo año si decide continuar con el mismo look o regresará aquel más conocido.