De ser profesor de tenis pasó a ganarse el honor de medirse con el suizo en la segunda ronda de Wimbledon.

marcus willis

El “ex gordito” Marcus Willis hace 2 años

Festejo, abrazos, euforia en la cancha 17 de Wimbledon, el tercer Grand Slam de la temporada. Un tal Marcus Willis,  ubicado en el puesto 722 del ranking mundial, había recibido un Wild Card para la clasificación y lo aprovechaba al máximo superándola y finalmente derrotando a Ricardas Berankis, Nº54 del mundo en primer ronda del cuadro principal. Sí, más de 650 ubicaciones de diferencia. Fue un auténtico 6-3 6-4 6-4 para el local que desató su alegría junto a familiares y amigos que lo alentaron durante todo el encuentro.

Significó la primera victoria en un torneo de Grand Slam para Willis, que antes de llegar al certamen había sumado tan solo 356 dólares en premios en todo el año gracias a un torneo disputado en Túnez. En la Qualy logró superar a tenistas de la talla de Sugita o Rublev, promesas del futuro. Con derrotar a Berankis alcanzó un premio de 50.000 libras más los 30.000 por avanzar la fase clasificatoria. Un dinero mucho mayor al acostumbrado.

Willis, de 25 años, siempre estuvo acostumbrado a jugar torneos Futures. Al no tener tanto éxito en sus resultados, en febrero pensó en irse a vivir a Philadelpia, Estados Unidos para dar clases de tenis. Sin embargo, su vida cambiaría por completo al conocer a Jennifer, una dentista de la cual se enamoró. Ella le recomendó no rendirse y seguir intentando.

Vaya si Jennifer tenía razón. ¿Por qué? porque Marcus Willis está en segunda ronda de Wimbledon y se verá las caras nada más ni nada menos que con Roger Federer.