Luego de la polémica entre la italiana y la Federación de su País, la sanción que le correspondía fue dada de baja.

La decisión de haberse negado a no jugar una serie de Fed Cup para Italia en abril de 2016 le estaba saliendo caro a Camila Giorgi: una suspensión de nueve meses sin poder participar en torneos organizados por la Federación Italiana de Tenis sumado a una multa de 30.000 euros.

Sin embargo y para beneficio de la jugadora italiana, la justicia finalmente falló a favor de ella y la sanción quedó en el olvido. Es por ello que la jugadora ubicada en el puesto 76 del ranking WTA ahora no deberá abonar ningún dinero ni se verá afectada en la disputa de los certámenes de su país.

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