La española no tuvo un buen comienzo de año en el Abierto de Australia, pero buscará en Qatar recuperar su nivel.

A sus tan sólo 22 años Garbiñe Muguruza atraviesa el mejor momento de su carrera. Supo estar en la tercera ubicación en noviembre del año pasado y actualmente se encuentra en el quinto lugar luego de su floja actuación en el Australian Open, donde cayó en tercera ronda con la checa Barbora Strycova.

Es por ello que la hispano venezolana intentará hacer borrón y cuenta nueva en el WTA de Qatar. Allí espera por la vencedora del duelo que protagonizarán Yaroslava Shvedova y Nao Hibino. “Conozco más a Shvedova. No conozco a Hibino, pero voy a ver algo de ella hoy. Pienso en cada partido que disputo, especialmente en la primera ronda, que es la más difícil, manifestó.

Muguruza se instaló definitivamente entre las mejores del mundo cuando arribó a la final en Wimbledon 2015, cayendo en aquel partido con Serena Williams. A pesar de ser joven, cree que eso no repercutirá en su futuro: “No creo que haya una edad para alcanzar la cima. “Ser joven y tener éxito puede ser muy bueno o muy malo, es una línea muy delgada”.

“Fue un año increíble con un final espectacular. Obviamente, mantener el nivel año tras año será difícil. “Al menos, espero ser capaz de igualarlo”, confesó en referencia a lo que fue un 2015 exitoso, en los que se destaca el título conseguido en Pekin, la mencionada final en Wimbledon y también en Wuhan, ambas ante la número uno del mundo.