El español decidió bajarse del Masters 1000 de Toronto al igual que Roger Federer para llegar en las mejores condiciones posibles a los Juegos Olímpicos.

Pasaron más de 50 días de aquella sorpresiva baja de Rafael Nadal en la tercera ronda de Roland Garros 2016 cuando debía enfrentar a su compatriota Marcell Granollers. Los problemas en su muñeca izquierda lo tuvieron a maltraer durante todo este tiempo y a pocos días del comienzo de los Juegos Olímpicos, prefirió ausentarse en Toronto.

Rafa será abanderado de la delegación española en Río 2016, por lo que pretende llegar de la mejor manera a la gran cita: “Quería jugar en Toronto pero prefería estar preparado para Rio. Es imposible que llegue al 100% a los Juegos de Rio. Lo importante es llegar para las tres modalidades”.

“Si quiero seguir jugando más años tengo que tener salud. Ahora mi prioridad es mi muñeca”, agregó el mallorquín que además ratificó al Comité Olímpico Español por elegirlo para llevar la bandera, tras aquella deuda pendiente que le quedó en Londres 2012 donde no pudo participar por lesión: “Todas las Olimpiadas son especiales. En estas estoy muy agradecido al COI por ser el abanderado”.