Rafael Nadal se tomó revancha de lo que fue su derrota en Roma frente a Dominic Thiem y se impuso por 6-3 6-4 6-0 para avanzar a una nueva final en Roland Garros.

El mallorquín pasó por encima a Thiem y continua sin perder sets en todo el torneo. El austríaco tampoco había cedido ningún parcial en este Grand Slam, y llegaba a la semifinal (segunda consecutiva que logra en el Abierto Francés) derrotando, nada más y nada menos, que al campeón defensor, Novak Djokovic, y siendo finalista en el Masters 1000 que se jugó en Roma. Pero tuvo en frente al nueve veces ganador de Roland Garros, donde tan solo salió derrotado en dos oportunidades (Soderling en 2009; Djokovic en 2015).

El partido comenzó con un quiebre de Thiem, único que consiguió en todo el match, que rápidamente recuperó Rafa. A partir de ahí, el español tomó las riendas del set, y posteriormente, de todo el encuentro. Dejando en claro la falta de variedad en los golpes que tuvo su rival. Nadal jugará su final numero 10° en este Grand Slam. En las nueve anteriores salió victorioso, es decir que está invicto en finales de Roland Garros, siendo el máximo ganador en la historia.

No hay dudas que no será la última vez que Thiem llegue a estas circunstancias en un torneo Major, por su edad, y por su tenis. Es llamado, por muchos, el heredero de Nadal, debido al nivel que despliega jugando en polvo de ladrillo (virtud que tiene La Fiera, considerado el mejor jugador en canchas lentas de la historia).

El domingo próximo será la final de esta edición de Roland Garros, entre Stanislas Wawrinka Rafael Nadal. Stan derrotó, en su duelo de Semifinal, al número 1° del mundo, Andy Murray en cinco sets (6-7; 6-3; 5-7; 7-6; 6-1), tras 4 horas y 35 minutos de un intenso partido. El suizo, ganador de tres torneos de Grand Slam (Australian Open 2014, Roland Garros 2015 y el Us Open 2016), teniendo 100% de eficacia en finales de estos torneos (jugó solo estas tres finales), venciendo en la de Australia, justamente a Rafa Nadal.

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