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El recuerdo de la serie de los sillazos: Una jornada teñida de negro

Recordamos en Tenis Zone “la serie de los sillazos”, cuando el público chileno atacó al equipo argentino, que abandonó la serie.

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Los carabineros entran al estadio
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El Parque O’Higgins de Santiago de Chile fue la sede de la final de Zona Americana de la Copa Davis del 2000. Lo que nadie sabía por entonces es que también sería la sede de uno de los capítulos más oscuros del tenis sudamericano: la serie de los sillazos.

 

Mariano Zabaleta (21º), Hernán Gumy (71º), Mariano Hood (61º en dobles) y Sebastían Prieto (79º en dobles), capitaneados por Franco Davín, conformaban al equipo argentino que viajó en busca del ascenso. Los locales, conducidos por Patricio Cornejo, apostaron por Marcelo Ríos (8º), Nicolás Massú (90º) y Fernando González (387º).

 

La semana para el equipo nacional empezaba con problemas: Davín tuvo que abandonar Santiago de urgencia para viajar a Miami a asistir a una operación coronaria de su padre, José María. Alejandro Gattiker, entrenador de Gumy, Hood y Zabaleta, fue el elegido para ocupar, interinamente, el puesto vacante.

 

El sorteo indicó que el viernes desde las 11 de la mañana (12 en Argentina) Ríos y Gumy serían los encargados de abrir la serie.

 

Llegó la hora de arrancar el juego. En el estadio había más de 10.000 personas y el clima ya estaba cargado de violencia. Todavía Gumy no había realizado el saque inicial del partido y ya un espectador chileno le gritó: “Argentino concha de tu madre.

 

La serie de los sillazos

Foto: 24 horas

 

De todas maneras el partido pudo jugarse sin mayores inconvenientes y el exnúmero 1 del mundo doblegó al argentino por 6-4, 6-3, 4-6 y 6-1. La victoria local ayudó a tranquilizar al público.

 

Minutos después, Mariano Zabaleta y Nicolás Massú comenzaron a calentar para jugar el segundo partido de la serie. Luego del primer set, el jugador argentino se imponía por 7-5 sobre el local.

 

Ya en el 1-1 del segundo set el triste final comenzaba a anticiparse. Parte del público chileno empezó a arrojar proyectiles a los hinchas argentinos, uno de ellos fue tomado por el árbitro general y llevado hasta el capitán chileno. Cornejo, en un intento por calmar las aguas, agarró el micrófono y le dijo a su gente: “Yo le pido al público que se manifieste cuando corresponde“. Ríos también tomó la palabra y le advirtió al público: No sacamos nada con seguir gritando, estamos advertidos y con una advertencia más nos van a descalificar.

 

Pese a los intentos por parte del equipo local y del presidente de la Federación Chilena de Tenis, José Ramón de Camino, de tranquilizar las aguas, la situación se terminó de descontrolar en el cuarto set.

 

Zabaleta ante los sillazos

Foto: Ámbito Financiero

Zabaleta sacaba 3-1 y 15-0 cuando los gritos del público local empezaron a incrementarse al punto que el argentino no podía concentrarse. El umpire del juego, el brasileño Roberto Almeida, decidió penar a Massú lo que le daba el punto por ganando al argentino.

 

 

Los espectadores locales, como era de esperarse, tuvieron una mala reacción ante la definición del juez y comenzaron a arrogarle objetos al tenista visitante. Mientras la tensión se iba incrementado, el presidente de la Federación Chilena tomó la palabra: “Silencio por favor, silencio, que van a suspender el partido“, le dijo a su gente.

 

Al ver que una moneda le cayó al lado a Zabaleta, el umpire volvió a penalizar al jugador chileno: 40-0. Mientras De Camino volvía a pedir calma, el argentino advirtió que otro objeto le caía en los pies pero antes de poder agarrarlo para mostrarselo al juez, el ballboy se lo arrebató y lo tiro para la tribuna, desentendiéndose de la situación. Esto provocó la ira del argentino que tomó de la camiseta al chico y empezó a recriminarlo.

 

Toda esta situación terminó por despertar la ira del público local que comenzó a arrojar todo objeto que tenía cerca hacía el jugador visitante. Bajo una lluvia de sillas entraron los carabineros (policía chilena) para llevarse al jugador argentino rumbo al vestuario.

 

Volaban las sillas a la cancha

Foto: La Cuarta

 

En el medio de los tumultos y la violencia Carlos Zabaleta, padre del jugador, recibió un golpe en la cabeza y tuvo que ser atendido por el médico del equipo argentino, que le aplicó 12 puntos en el cuero cabelludo.

 

Luego de 25 minutos de suspensión y con ya todos los jugadores y los integrantes del cuerpo técnico refugiados en los vestuarios, la tensión continuaba en la calle con corridas entre locales y visitantes.

 

Nadie entendía bien que pasaba y si la serie iba a poder continuar. El partido ya estaba suspendido y, por lo menos, por ese día no iba a poder terminar.

 

Llegada la noche Zabaleta pudo salir para hablar con los periodistas: Hay un vuelo mañana y lo voy a tomar. Todos estamos de acuerdo en que acá no se puede seguir jugando. Corremos el riesgo de perder la vida… Puede entrar uno con un revólver y nos pega un tiro… No puede ser que por perder un partido se vuelvan tan locos… A mi viejo lo cosieron, al árbitro lo cagaron a trompadas, enfatizó el argentino.

 

Gattiker, quien ocupaba el rol de capitán argentino interino, salió a defenderlo: “Le estaban tirando monedas y otras cosas desde atrás. Él no provocó a nadie, pero si te caen cosas desde la tribuna, es bastante difícil de soportar“.

 

Los carabineros protegen al umpire en la serie de los sillazos

Foto: Ahora Noticias

 

El sábado 8 de abril a las 19:25 hs. a bordo de un vuelo de Aerolineas Argentinas y con rumbo a Buenos Aires, partió de Santiago de Chile la delegación argentina. Previo al vuelo el equipo completo, acompañados por el presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), Enrique Morea, elevaron una denuncia penal en la policía.

 

El domingo 9 de abril, ya sin el equipo argentino en Chile, el árbitro general fue al estadio y definió darle por ganada la serie a los locales por 5 a 0 debido al abandono del rival.

 

Los argentinos atajando las sillas

Foto: El Diario News

El jueves 13 de abril, a tan solo unos días de la serie, los presidentes de ambas federaciones hicieron su descargo en la sede de la FIT, en Londres. Morea apeló el resultado de 5-0 alegando que los jugadores no podían continuar en un estado emocional afectado por los hechos de violencia.

 

El presidente de la AAT también criticó la recomendación del vicepresidente de la FIT, el español Juan Margets, quien vía telefónica había recomendando que la serie siguiera el sábado pero a puertas cerradas. “Por teléfono no se puede medir el grado de gravedad que se vivió“, explicó Morea.

 

De Camino, por su parte, enfocó su presentación en el comportamiento de Zabaleta: “Agredió a un ballboy, a un carabinero y a nuestro médico“, declaró el presidente de la Federación Chilena.

 

Ese mismo jueves, a las 14 horas de nuestro país, la FIT dio su veredicto: Chile se mantiene como ganadora de la serie ya que la Asociación Argentina de Tenis y su equipo falló en su obligación de cumplir con la decisión tomada en el lugar por el réferi.

 

Enrique Morea apeló la resolución pero tampoco consiguió evitar perder la serie, aunque en un segundo veredicto, la FIT le bajó la pena financiera a la Argentina por abandonar la serie.

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