El tenista suizo decidió no participar del segundo Grand Slam del año ya que no siente estar al 100 porciento y jugarlo sería “estar tomando un riesgo innecesario”

Luego de un paso en falso por el Masters 1000 de Roma, donde fue eliminado, mostrando un juego demasiado estático, por el austríaco Dominic Thiem en la tercera ronda, Federer explicó que su paso por Italia era solamente para probar como se sentía de las lesiones.

Casi dos semanas después el tres del mundo anunció que, aunque su recuperación se encuentra en progreso constante, todavía no se encuentra al 100 porciento en lo físico como para afrontar un evento de este tipo.

Cabe recordar que los dolores comenzaron a molestar a Federer una vez terminado el Australian Open. Desde entonces solo pudo participar del Masters de Roma y de Montecarlo sin cosechar grandes resultados.

Este fue el comunicado que el suizo le mandó a sus fanáticos, donde recalcó que desea poder estar presente en París el próximo año:

“I regret to announce that I have made the decision not to play in this year’s French Open. I have been making steady progress with my overall fitness, but I am still not 100% and feel I might be taking an unnecessary risk by playing in this event before I am really ready. This decision was not easy to make, but I took it to ensure I could play the remainder of the season and help to extend the rest of my career. I remain as motivated and excited as ever and my plan is to achieve the highest level of fitness before returning to the ATP World Tour for the upcoming grass court season. I am sorry for my fans in Paris but I very much look forward to returning to Roland Garros in 2017.”