Si bien no lo informó oficialmente, la tenista rusa de 34 años figura como retirada en el sitio de anti-doping de la ITF. Repasamos su exitosa carrera, durante la cual cosechó muchos títulos y una medalla olímpica.

Finalmente se confirmó lo que se esperaba ya años atrás: Nadia Petrova se retiró del tenis profesional. Si bien la deportista rusa no lo informó de manera oficial a la prensa, sí lo notificó a la ITF, en cuyo sitio oficial figura como retirada desde el 2 de enero de este año.

La soviética de 34 años había disputado su último partido oficial el 1 de abril de 2014, cuando cayó derrotada en tres sets ante la neozelandesa Marina Erakovic en la primera ronda de Charleston. Previo a eso, Petrova había disputado sólo cinco torneos en tres meses debido al estrés sufrido luego de la muerte de su madre en un accidente automovilístico, y en ninguno pudo quedarse con el título.

Si bien el retiro era de esperarse, la tenista nacida en Moscú había dicho unos años atrás que prefería mantener su decisión en la intimidad. “Cuando me retire, enviaré la declaración oficial a la WTA. Hasta entonces, les pido que se respete mi privacidad”, manifestó en dicha ocasión.

Sin dudas es una baja sensible para el tenis femenino, ya que la rusa logró dejar su impronta en el circuito. Dueña de un saque potente y de un juego muy agresivo, Petrova logró cosechar 13 títulos en singles y 24 en dobles. Quizá su cuenta pendiente fueron los torneos grandes, donde no logró consagrarse como campeona, a pesar de haber alcanzado dos veces la final en la modalidad de dobles (US Open 2010 y Roland Garros 2012).

Además, en los Juegos Olímpicos de 2012 disputados en Londres, se dio el gusto de obtener una medalla de bronce para su país en dobles, donde junto a su compañera María Kirilenko derrotó en tres sets a las estadounidenses Liezel Huber y Lisa Raymond.

De esta forma, Petrova se suma a la lista de jugadoras sobresalientes retiradas en los últimos tiempos, ya que a fines de diciembre también colgó la raqueta la serbia Ana Ivanovic y a mediados de 2016 la italiana Flavia Pennetta había hecho lo propio.

Foto destacada: AFP