La estadounidense quedó eliminada del Masters 1000 de Miami en manos de Svetlana Kuznetsova y no suma títulos en 2016.

El dominio del tenis femenino parecía tener un sólo nombre: Serena Williams. La actual número uno del mundo mostró su clara superioridad en la temporada pasada -ganó tres de los cuatro Grand Slams-, pero en estos últimos meses no logró plasmarlo.

“Lo hago lo mejor que me sale. No puedo ganar todos los partidos. Pero ante mí todas salen a jugar como nunca lo hicieron en sus vidas. Entonces tengo que estar al 300% cada día”, manifestó Serena tras caer en octavos de final con Svetlana Kuznetsova.

Este certamen históricamente le trajo buenos resultados a la menor de las Williams, que se había coronado en ocho oportunidades. “Obviamente estoy desilusionada por la derrota, pero gané un montón en este torneo”, aludió.

La norteamericana estiró su ‘rara’ estadística a un 2016 sin títulos: fue finalista en el Australian Open, donde cayó con Angelique Kerber, lo propio ocurrió en Indian Wells pero su vencedora fue Victoria Azarenka y en Miami cayó ante la ya mencionada rusa.

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