El sueco habló acerca de la enfermedad que lo alejó de las canchas, y cómo sufrió al dejar de jugar. Además, contó cómo surgió su faceta empresarial, actividad que hoy lo mantiene ligado al deporte de la raqueta.

Robin Soderling se retiró abruptamente del tenis profesional. Con 10 títulos en singles en su haber, el sueco dejó la raqueta siendo campeón en su casa, cuando en 2011 se quedó con el título Bastad. Esa coronación fue la octava en tres años furiosos, durante los cuales también llegó a dos finales consecutivas de Roland Garros (2009 y 2010), cayendo nada más y nada menos que ante Roger Federer y Rafael Nadal, respectivamente.

Sin embargo, lo que más llamó la atención del jugador europeo fue su desaparición tan repentina de los courts, que luego se supo fue debido a una enfermedad: mononucleosis. De eso habló justamente el propio Robin en una entrevista brindada a la ATP.

“Fue muy difícil para mí retirarme porque era aún muy joven cuando tuve que hacerlo. Siempre quise jugar más allá de los 30 años”, confesó quien hoy tiene 32 años, pero que dejó la actividad con tan sólo 27. “Estuve muy enfermo y eso me hizo darme cuenta de qué era lo realmente importante”, agregó.

El nacido en Tibro asegura que intentó retornar al circuito profesional, pero que su cuerpo ya no era el mismo. “Cuando comencé a sentirme mejor pude entrenar pero de todas maneras no estaba en condiciones para competir y eso fue muy duro para mí”, aseguró. Realmente llamativo su caso, ya que sin ir más lejos Roger Federer padeció la misma enfermedad y pudo volver a jugar sin inconvenientes.

De todas formas, el nórdico salió adelante y se adentró en el mundo de los negocios pero con una particularidad: siguió conectado al tenis. Trabajé como director del torneo de Estocolmo durante dos años y me di cuenta de que siempre quería estar ligado al mundo del tenis. Cuando jugaba yo era muy quisquilloso con los materiales así que pensé que sería buena idea desarrollar una bola, una muy buena bola”, explicó. “Empecé como hobby, la probaron algunos amigos y les gustó, y me dije que debía crear una empresa para comercializarla”, continuó.

Y en el mundo empresarial no le va nada mal al rubio, ya que las pelotas que comercializa su empresa son utilizadas actualmente en dos torneos ATP: Memphis y Estocolmo“Estamos presentes en unos 50 países. Disfruto de este trabajo, ha sido todo muy rápido y requiere de gran esfuerzo por lo que me mantiene ocupado”, aseguró, también dejando un mensaje para los jugadores que atraviesan el ocaso de su carrera. “A los jugadores que van siendo veteranos les diría que vayan pensando en lo que quieren hacer después de su carrera. Cometí el error de solo pensar en el tenis y creo que es positivo ir teniendo otros objetivos y cosas en las que pensar”, aconsejó.