Así describió el brasileño su etapa después de la histórica derrota en Copa Davis frente a Leo Mayer el 8 de marzo de 2015.

Aquel partido pasó a la historia, y los jugadores también. Se disputaba el cuarto punto de la primera ronda de Copa Davis entre Argentina y Brasil con un estadio colmado de simpatizantes ‘Albicelestes’ que apoyaban a Leonardo Mayer, obligado a ganar para forzar la serie a un quinto juego. 6 horas y 42 minutos batalló ante un Joao Souza que hasta dispuso de varios match points, pero la victoria fue para el local y más gratificante fue cuando Federico Delbonis sentenció al otro día la llave con un gran triunfo frente a Thomaz Bellucci.

feijaoEse maratónico encuentro -el más largo de la historia en la Copa Davis- repercutió en la vida del tenista brasileño. “Fue increíble. Donde cayera la moneda iba a tener efectos, muy buenos o muy malos. Tuve seis meses muy malos, diría que los peores de mi vida“, le confesó Joao Souza al diario La Nación tras volver a Argentina donde actualmente está disputando el Challenger de Buenos Aires.

‘Feijao’, así apodado por su familia desde chico, contó cómo fue aquella noche después de lo ocurrido: “Casi ni dormí. Estuve solo en la habitación del hotel, con las piernas muy contracturadas y el cuerpo que no se me relajaba. La depresión para todo el equipo fue muy grande”.

joao souzaLa definición del choque (15-13 en el último parcial) estuvo en boca de todo el mundo y hasta de la Federación Internacional de Tenis, quienes meses después optaron por incluir el Tie Break en el quinto set. “Por lo menos quedamos en la historia, porque no creo que haya otro partido así de largo“, soltó el jugador de 27 años.

“Dos o tres días después estaba entrenándome. Pero el tenista vive más de la mente que del físico y ese fue mi problema”, explicó Souza, que aseguró haber visto nuevamente el partido muchísimas veces.

Souza contó cuál es su relación actual con Leo Mayer: “Él es una persona muy reservada, tímida. Tenemos buena onda, pero no es que somos amigos, como con otros argentinos. Terminó todo muy bien, pero jamás volvimos a hablar de lo que pasó“.