Roger Federer jugó un partido perfecto, superó a Rafael Nadal por 6-4 y 6-3 y se coronó campeón del Masters 1000 de Shanghai. 

El partido de Federer fue un relojito, contundente de principio a fin. El suizo no le dio una ventaja a Nadal, estuvo sumamente solido al servicio y lastimó siempre con su revés, el mejor golpe que tuvo la noche China.

“Hace un año, en esta fecha, estábamos en la academia de Rafa y ninguno imaginaba que el 2017 se daría así”, con esta frase Roger se despidió de Shanghai, demostrando que ambos están más vigentes que nunca.

En el primer set del partido Federer fue un reloj suizo: funcionó a la perfección. Trabajo la victoria desde el primer punto y no tuvo necesidad de moverse de la linea de fondo. Ya en el primer juego del partido Roger conseguía el quiebre y luego fueron 5 momentos sin una fisura al servicio para concretar el 6-4, con el que abrió el marcador en Shanghai.

La paridad se hizo presente en el comienzo del segundo parcial, aunque no duró mucho. Roger aceleró en el saque de Rafa y otra vez el quiebre se hizo presente.

La estrategia del primer set se repitió, con la ventaja en su favor el suizo se hizo muy fuerte con su servicio para terminar de construir la victoria.

La contundencia y el nivel de Federer terminaron por acabar con Nadal en el noveno juego del segundo parcial, volviendo a quebrar el saque del español cerró el partido con una victoria por 6-4 y 6-3.

Roger Federer consiguió de esta forma su título 94 en su carrera y su 27 de Masters 1000. Todo eso gracias a su victoria 700 en cancha dura.