Juan Martín del Potro arribó al último Grand Slam del año con más interrogantes que certezas y allí logró revertir su imagen de la temporada.

En un 2017 donde su mejor rendimiento en un torneo fue en el primero que disputó, alcanzando las semifinales del ATP 250 de Delray Beach (perdió con Milos Raonic), la participación de Juan Martín del Potro en el Abierto de Estados Unidos concluye de manera muy positiva. Pese a perder en la instancia previa a la final con Rafael Nadal. Delpo llegó a su cuarta semifinal de un torneo Major, y a la primera desde Wimbledon 2013, donde fue derrotado por Novak Djokovic en cinco sets.

En primera ronda eliminó al suizo Henri Laaksonen (94°), sin inconvenientes. En segunda, venció al español Adrián Menéndez Maceiras (148°), también en tres parciales, pero aún sin mostrar su mejor versión. En ronda de 32 tuvo a su primer rival de peso en este certamen, se trata de Roberto Bautista Agut (13°), en dicho partido se pudo ver, hasta ese momento, el mejor tenis del argentino, superándolo en todas las facetas del partido, sin sufrir demasiados problemas. En octavos de final, enfrentando a Dominic Thiem (7°), parecía que se terminaba su estadía en Flushing Meadows, cuando comenzó dos sets a cero abajo, y, como si fuera poco, Juan Martín se encontraba con fiebre. Pero, a partir de la tercera manga, fue un partido nuevo, La Torre de Tandil renació de sus cenizas y se llevó un partido histórico, estuvo 2-5 en el cuarto y levantó dos Match Points con dos aces, frente al austríaco por 1-6, 2-6, 6-1, 7-6 (1) y 6-4.

En su camino, como en el 2009 donde consiguió coronarse, estaba Roger Federer (3°). El oriundo de Tandil mostró todo su potencial y sacó del torneo a Su Majestad en cuatro duros parciales (6-4, 3-6, 7-6 (8) y 6-4).  El desgaste sufrido en estos partidos, lo dejaron sin el total de sus fuerzas para afrontar el duelo frente a Rafael Nadal (1°). Tras un extraordinario primer set, el mallorquín aplastó a Del Potro por 4-6, 6-0, 6-3 y 6-2.

Un detalle positivo, no menor, fue que, el doble medallista olímpico, pudo defender los puntos conseguidos el año pasado, cuando perdió en cuartos de final frente a Stanislas Wawrinka (7-6 (5), 4-6, 6-3 y 6-2).

Luego de casi anunciar su retiro profesional en el 2015, Juan Martín del Potro tuvo un 2016 de ensueño, consiguiendo la medalla de plata en Río 2016 (venció a Djokovic y a Nadal), el ATP 250 de Estocolmo, y la tan ansiada Copa Davis para Argentina (en dicha competencia derrotó a Andy Murray y a Marin Cilic, a ambos en cinco sets). Comenzó el año fuera del Top 1000, y lo finalizó dentro de los 40 del mundo. Recibió el premio del Regreso del año.

Debido a esos resultados obtenidos el año anterior, se dice que la temporada del ex número 4 del mundo es poco satisfactoria, hasta el momento sin títulos. Antes del Us Open, solo había obtenido un triunfo frente a jugadores Top 10. En este, se deshizo de dos, de manera consecutiva: Thiem (7°), y Federer (3°).

Una vez ya terminado el Abierto estadounidense, se espera que explote su nivel y vuelva a “las grandes ligas”. Volvió a pegar el revés a dos manos, estuvo acompañado por Sebastián Prieto, recuperó la chispa y lucha que siempre fue característico en él.

Regresó Juan Martin del Potro y es un verdadero peligro para todos.

 

Imagen destacada: La Nación.

Chade, Lautaro @lautarochade