Duelo de generaciones: la legenda rejuvenecida de 36 años enfrentaba al joven de 20. Y ganó el pibe. Alexander Zverev derrotó a Roger Federer en la final del Masters 1000 de Montreal en sets corridos: 6-3 6-4. Es verdad que Federer estaba disminuido físicamente y que no pudo dar batalla.

Pero nadie le quita lo bailado a Zverev, que ya tenía el mérito de haber llegado a la final y que en su vitrina ya tiene dos trofeos de Masters 1000, ambos conseguidos en la temporada del regreso de Federer y Nadal. Solamente se puede aplaudir.

El alemán está tercero en la Carrera a Londres, solo por detrás de los dos mejores tenistas de la historia. Él, junto a Federer y Nadal, son quienes han monopolizado los títulos grandes disputados en 2017. Ascendió hasta el N°7 del mundo y todavía tiene mucho margen para seguir subiendo. Y, lo más importante de todo, el éxito no le pesa y los humos no le nublan el camino.

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